Destacado

La vida breve. Onetti. Instrucciones de uso.

Uno puede intentar abordar su lectura ataviado con una brújula, dos cantimploras y un mapa del territorio; o, por el contrario, acompañar a su protagonista a través de los laberintos de su conciencia, de los espejos y los sueños, como un niño va de la mano de su madre o padre, el primer día de escuela: confiado, pero cauteloso.

Anna Starobinets. Ícaro, Siti y la metamorfosis.

Ese coctel es el que nos provoca. Es, esa mezcla, la que logra que leerla sea como degustar una bebida inteligente, exótica, ácida y divertida. Una bebida que se elabora entre algunos de sus coetaneos como Glukhousky o Rubanov. Mundos paralelos, cuerpos de quita y pon, sátira mordaz disfrazada en las fauces de la gran urbe moscovita.